Los estamentos recreativistas están que trinan y razón no les faltan para ello. Mientras el resto de equipos optan por poner los pies en polvorosa y tierra de por medio, el decano se empeña en no ganar ni los partidos que se les pone de cara y que incluso le son ofrecidos en bandeja por parte del equipo contrario. El partido de ayer en el Nuevo Colombino no es más que otro claro ejemplo de todo lo que estoy diciendo.
Y es que ayer no faltó a la cita en el coliseo de la ría ninguno de los ingredientes necesarios para que los tres puntos en litigio se hubieran quedado en tierras onubenses:
En primer lugar es de justicia poner un 10 a casi toda la afición recreativista. Y digo “a casi toda” porque, mientras la mayoría de los presentes nos dedicábamos a animar a nuestros muchachos como en los mejores tiempos de segunda B (contra equipos como Mármol Macael, Ecija, Balompédica, Mar Menor, San Roque, etc…), una minoría se entretenía aplaudiendo o silbando los marcadores que iban apareciendo en el marcador electrónico, como si lo que ocurría en el terreno de juego no fuera con ellos.
Sorrentino totalemente descolocado. Foto: ElPrincipeGitano
Por otro lado, los jugadores comenzaron el encuentro rozando la perfección en cuanto al juego, con todas las líneas empleándose a fondo en anular a un Bilbao que en todo momento se mostró ausente del partido, como si nuestros viejos conocidos Caparrós y Luci, se hubieran encargado de transmitir a sus leones cierta relajación ante el partido.
Por si fuera poco todo lo anterior, el partido se nos puso de cara en la primera parte y el árbitro se mostró algo más disimulado en sus decisiones en contra del decano, que en partidos anteriores.
Entonces, ¿qué ocurrió ayer? ¿a quién tenemos que pedir explicaciones? ¿quién fue el culpable de un empate que supo a derrota?
Pues yo lo tengo muy claro amigos: Beto y Zambrano.
El primero, por salir al terreno de juego totalmente desquiciado, haciéndose merecedor de una primera tarjeta amarilla y buscando en todo momento la segunda (y si no, que se lo pregunten al bueno de Quique Alvarez). Y el segundo (el mister), por permitir este tipo de situaciones y verse abocado a poner a calentar con carácter de urgencia a Zahinos para posteriormente sustituir a Beto en el descanso. Y que nadie se engañe señores. Ese fue el único motivo de la sustitución del portugués y no una presunta lesión o lipotimia, como se nos ha querido hacer creer. Y esto lo digo por conocimiento directo a través de mis fidedignas fuentes.
El bueno de Quique Alvarez. Foto: ElPrincipeGitano.
Este cambio en la zaga provocó su desestabilización en el segundo tiempo y, por ende, el gol del equipo contrario, sin desmerecer a Zahinos, el cual realizó un dignísimo trabajo a lado de un inconmensurable Quique Alvarez, el cual se encargó de hacer tragar a más de uno las críticas vertidas sobre este enorme central.
Por lo demás, solo reseñar que este tipo de goles siempre nos vienen en contra (somos incapaces de mantener a cero nuestra portería) y nunca a favor, lo cual me hace temer que nos encontramos inmersos ante una dinámica de infortunios típica y tópica de equipos que abocados al descenso. Espero equivocarme con esta afirmación, pero es que ni los demás resultados nos vienen acompañando en las últimas jornadas.
Termino mi reflexión comentando un pequeño rifi-rafe que no llegó a más entre Luci y Juanma antes de comenzar el encuentro, provocado, sin duda, por la tensa situación en la que nos vemos inmersos. Desconozco los motivos, pero entiendo que una relación de tantos años no debe de estropearse por un quítame allá esos tres puntos.
Instantanea del rifi-rafe entre dos viejos conocidos. Foto: ElPrincipeGitano.
En fin, confiemos en ganar en Pamplona.









